Leishmaniosis canina

UNA ENFERMEDAD CADA VEZ MÁS FRECUENTE

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria sistémica (afecta a todo el organismo), zoonótica (se transmite de animales a personas) y DE CURSO CRÓNICO E INCURABLE (el animal aún siendo tratado, siempre tendrá leishmanias en sus ganglios).

La transmisión se realiza a través de la picadura de la hembra de un mosquito del género flebotomus.

La probabilidad de que nuestro perro se infecte de leishmania dependerá de varios factores:

  • Correcto tratamiento preventivo (collares, pipetas, vacunación)
  • Pertenecer a razas más propensas como bóxer, pastor alemán, doberman o rottweiller
  • Tiempo de exposición al mosquito, un perro libre en finca es más propenso que un perro casero
  • Historial de viajes

Existen animales infectados por leishmania que son clínicamente sanos, al igual que hay animales infectados por leishmania que son clínicamente enfermos. Se han realizado estudios que de cada 4 perros infectados por un mosquito, 3 responderán de manera inadecuada y desarrollarán la enfermedad, y 1 no desarrollará signos clínicos.

SIGNOS CLÍNICOS:

  • Vasculitis
  • Infartación ganglionar
  • Alteraciones cutáneas sobre todo en zona facial, retraso en la cicatrización, pelo con mal aspecto, caspa…
  • Artrosis
  • Uveítis
  • Atrofia muscular, fundamentalmente en cabeza
  • Adelgazamiento
  • Alteraciones en las uñas
  • Hiperqueratosis nasal y plantar
  • Hemorragias nasales

DIAGNÓSTICO, SIEMPRE MEDIANTE ANALÍTICA

Existen test rápidos comerciales, que en 20 minutos nos dicen si nuestro perro está o no infectado, incluso sin sintomatología aparente. Tienen una fiabilidad del 95%. Es la prueba que se utiliza rutinariamente ante la sospecha de enfermedad.

No hay que olvidar que cuanto antes se diagnostique esta enfermedad, mejor es el pronóstico del animal.

Otro método diagnóstico es la punción en médula ósea o ganglio en busca de parásitos. Su fiabilidad es casi del 100%

TRATAMIENTOS ACTUALES

Existen varios protocolos de actuación en función del estado del animal y la posibilidad de administrar el tratamiento.

  • Glucantime (antimonial) y zyloric (alopurinol). Con dosis elevadas de glucantime se consigue una eficacia del 96-100% en el tratamiento
  • Miltefosina y alopurinol. La remisión de los síntomas es del 50-90%
  • Control de parásitos y vectores (collares y pipetas)
  • Manejo de la enfermedad renal
  • Protocolo de seguimiento de la enfermedad de por vida (analíticas seriadas cada 6 meses)

CÓMO INTENTAR EVITAR EL CONTAGIO

Manteniendo un nivel antiparasitario adecuado del perro durante todo el año con la ayuda de collares y pipetas.

Manteniendo un estado inmunitario más adecuado frente a este parásito con la Vacuna de leishmania. Es muy recomendable para animales mayores de 3Kg, en perfecto estado de salud y mayores de 6 meses.

La asociación de ambas medidas preventivas ronda el 90% de eficacia.

TENGA EN CUENTA QUE SIEMPRE ES MÁS BARATO PREVENIR QUE TRATAR